El abandono y la pérdida de animales de compañía, en su mayoría perros y gatos, constituye uno de los principales problemas de bienestar de estos animales en nuestro país. En el año 2.018, sin ir más lejos, fueron recogidos un total de 138.000 animales, de los que 104.688 eran perros y 33.719 eran gatos, según fuentes de la Fundación Affinity[i].

A pesar del aumento de la conciencia social al respecto y de las medidas legislativas encaminadas a castigarlo, esta cifra se mantiene y es muy similar a la de años anteriores, siendo España uno de los países europeos donde más se sufre esta lacra.

         ¿Qué medidas ha establecido el legislador para frenar y castigar el abandono de animales?

Tras la reforma del Código Penal operada en el año 2.015, el abandono animal deja de ser una falta y se configura como un delito, en virtud del cual se establecen penas de multa de 1 a 6 meses que pueden llevar aparejadas penas de inhabilitación especiales, para aquellos supuestos en que se produzca el abandono de un animal en condiciones en que pueda peligrar su vida o integridad.

Este delito se encuentra recogido en el artículo 337 bis del Código Penal, el cual establece lo siguiente:

            […] El que abandone a un animal de los mencionados en el apartado 1 del artículo anterior en condiciones en que pueda peligrar su vida o integridad será castigado con una pena de multa de uno a seis meses.

Asimismo, el juez podrá imponer la pena de inhabilitación especial de tres meses a un año para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.” […]

Por otro lado, encontramos otra referencia al abandono de animales en el artículo 37.16 de Ley Orgánica 4/2015, de 30 de Marzo, de protección de la seguridad ciudadana, estableciendo que se configura como una infracción leve cuando el abandono ponga en peligro la vida del animal.

[…] “Son infracciones leves:

16. Dejar sueltos o en condiciones de causar daños animales feroces o dañinos, así como abandonar animales domésticos en condiciones en que pueda peligrar su vida.” […]

Igualmente y respecto de la Comunidad de Madrid, en la Ley 4/2016, de 22 de julio, de Protección de los Animales de Compañía, el abandono de animales es una conducta prohibida (art. 7), considerada como una infracción muy grave (art. 29 c.) y que lleva aparejada una multa de 9.001.-€ hasta 45.000.-€

            ¿Qué entendemos por abandono a los efectos del delito?

La Real Academia de la Lengua Española, define el verbo abandonar como “dejar solo algo o a alguien alejándose de ello o dejando de cuidarlo”, así como “descuidar las obligaciones o los intereses”.

A efectos de este tipo penal, la conducta punible se daría cuando se colocase a un animal, de los citados anteriormente, en una situación que le cause desamparo, de no acogerlo cuando se sabe dónde se encuentra o, bien de no cumplir con las obligaciones básicas de alimentación, alojamiento y cuidado, como obligación legal y moral de todo propietario o poseedor como figura garante de su bienestar[ii].

Nos encontraremos por tanto ante un delito de abandono animal, cuando este abandono represente un riesgo grave para la salud o la integridad del animal afectado, aunque estas circunstancias no lleguen a producirse, basta con que exista un riesgo potencial para la salud, integridad y bienestar del animal.

         ¿Qué animales se encuentran amparados por este nuevo delito?

Al igual que para el delito de maltrato animal, recogido en el artículo 337 del Código Penal, el bien jurídico protegido se concreta en los siguientes animales: animales domésticos o amansados, animales de los que habitualmente están domesticados, animales que temporal o permanentemente viven bajo el control humano o, cualquier animal que no viva en estado salvaje.

            Podemos concluir que abandonar a un animal requiere en primer lugar ostentar la mera posesión o control del animal, o bien una posición de dominio sobre el mismo, y en segundo lugar dejar de cumplir con los deberes fundamentales de asistencia, cuidado, mantenimiento, observancia que llevan a garantizar la integridad física y psíquica del animal y en consecuencia su bienestar.

El delito de abandono puede cometerse tanto si se deja abandonado a un animal en la carretera, calle, fuera de nuestra residencia; como si permaneciendo en el interior de la vivienda no recibe la asistencia y cuidados mínimos que permitan garantizar, como hemos dicho, su integridad y bienestar.


[i] https://www.fundacion-affinity.org/observatorio/infografia-el-nunca-lo-haria-2019-estudio-abandono-adopcion-perros-gatos-espana

[ii] Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid 48/2011 de 15 de Febrero-

Marta Alonso Méndez

Abogada