Claves para la implantación de un Programa de Prevención de Delitos en la Empresa 28 de Noviembre 2016 La tranquilidad del empresario pasa por esta herramienta, te damos las pautas para una correcta implantación…

Una empresa puede ser declarada penalmente responsable por delitos cometidos por sus administradores, representantes y trabajadores si no tiene desarrollado e implantado eficazmente un programa de prevención de delitos.

Importantes sanciones:

La responsabilidad penal de la empresa se basa por tanto en la ausencia de medidas de control adecuadas y efectivas para evitar el delito y puede conllevar importantes sanciones, en función de la gravedad de dicho delito:

  • Multas.
  • Inhabilitación para obtener subvenciones y ayudas públicas para contratar con el sector público y para gozar de beneficios o incentivos fiscales o de la Seguridad Social.
  • Prohibición de realizar en el futuro las actividades en cuyo ejercicio se haya cometido el delito.
  • Suspensión de actividades.
  • Clausura de locales y establecimientos.
  • Disolución de la empresa.

Afecta a todo tipo de sociedades cualquiera que sea su tamaño o actividad, incluyendo además de empresas a cooperativas, fundaciones, asociaciones, etc…

Podríamos decir que resulta obligatorio para cualquier empresa la implantación de un Programa de Prevención de Delitos que ayude tanto a prevenir estos como a poder detectarlos.

Pautas a seguir para un modelo eficaz:

Compromiso: Es imprescindible el compromiso del propio empresario que debe creer en la conveniencia de implantar este programa e implicarse en su cumplimiento.

Eficacia: El modelo debe ser ante todo eficaz: redactado por escrito, claro, preciso y personalizado a cada empresa.  No es suficiente con disponer de un mero programa sino que debe ser adecuado a la prevención de los riesgos penales de cada organización.

Sencillez: Se recomienda un modelo sencillo, sin demasiada retórica, que regule los aspectos básicos de la prevención de delitos: medidas de control, Código Ético de buena conducta, controles y cláusulas, posibilidad de denunciar su cumplimiento, etc…

Económico: El modelo no debe ser una carga excesiva para la empresa, sino que tiene que ser perfectamente asumible para esta.

Compartido: El modelo parte de la decisión y el compromiso de la dirección pero debe extenderse y ser conocido por todo el personal de la empresa.

Revisable: El modelo debe ser actualizado y revisado, precisamente para que sea eficaz.  Es conveniente que al menos una vez al año se actualice en base a los posibles cambios normativos que existan, experiencias anteriores, denuncias, sugerencias y aportaciones del personal, etc…