Hoy en día no es rara la situación en la que un empresario, ya sea grande o pequeño, se encuentre con  que uno de sus clientes ha sido declarado en concurso de acreedores, y siendo que, en muchos  casos, dicho cliente le adeuda ciertos créditos.

Ante  esta situación se debe tener claro cuales serían los principales pasos a seguir y qué debemos hacer a fin de que nuestra deuda pueda ser abonada por el deudor en situación de concurso.

Según la Ley Concursal, cualquier persona, tanto física como jurídica, que se encuentre en estado de insolvencia, esto es, como se indica en la citada normativa, cuando  “no pueda cumplir regularmente sus obligaciones exigibles”, podrá solicitar su declaración de concurso, a fin de iniciar los trámites procesales oportunos para el pago de las deudas que tiene con sus acreedores, ya sea mediante la firma de un convenio que establezca una forma de pago o mediante la liquidación de sus bienes.

Poner de manifiesto que los acreedores del  deudor también podrían solicitar su declaración de concurso, siempre y cuando, se cumpla con las premisas necesarias para ello.

Pues bien, una vez que haya sido solicitada la declaración de concurso del deudor insolvente y si el Juez entiende que se cumple con todos los requisitos legales, procederá a dictar auto de declaración de concurso del deudor, siendo que, en dicho auto, entre otros pronunciamiento, se nombrará una Administración  Concursal.

La Administración  Concursal es  la  que se va a encargar, entre otras labores, de determinar cuáles son  los bienes y derechos que tiene el concursado (masa activa), todas las deudas pendientes de pago y sus titulares  (masa pasiva), así como la manera de pago a dichos acreedores dentro de las posibilidad que haya teniendo en cuenta la masa activa.

En esta misma resolución de declaración de concurso, se acordará el llamamiento a los acreedores para que, en el plazo de un mes desde el día siguiente a la publicación en el Boletín Oficial de Estado (BOE) de la declaración de concurso, informen a la Administración  Concursal sobre sus créditos.

Este plazo es muy importante, toda vez que si no se comunica a la Administración  Concursal  nuestros créditos dentro del mismo, estos  podrían  ser calificados como subordinados, lo que quiere decir que seremos los últimos en cobrar.

Debemos aclarar que según la Ley Concursal, la Administración  Concursal tendrá que remitir una comunicación individualizada a los acreedores de los que se pueda tener conocimiento por la documentación que exista en el concurso, informando sobre el inicio del procedimiento y el deber de comunicar los créditos conforme establece la ley.

Imaginemos que nos llega una notificación de una Administración  Concursal informando sobre la declaración de concurso de un cliente, o bien, tenemos conocimiento de la situación de concurso por otro medio, en este caso tenemos que averiguar, de forma urgente, la fecha de publicación de  la declaración de concurso en el BOE, para que, como ya se ha indicado, procedamos a comunicar los créditos a nuestro favor a la Administración  Concursal.

En dicha comunicación se debe señalar los siguientes aspectos, debiéndose unir a la misma todos los documentos que acrediten la existencia del crédito que notificamos:

  • Nombre, domicilio para notificaciones y /o  correo electrónico para notificaciones  y cualquier otro dato de identidad del acreedor.
  • Origen de la deuda, especificando los datos del crédito ( inicio, vencimiento, características) , e importe de la misma a fecha de la declaración de concurso.
  • La calificación que, según lo establecido en la Ley Concursal, le damos a nuestro crédito.

Según la normativa concursal, los créditos de los acreedores que componen la masa pasiva, pueden ser calificados de la siguiente manera:

  1. Créditos privilegiados, siendo estos los créditos que están vinculados a parte del patrimonio del concursado, como puede ser un préstamo hipotecario cuya garantía es  una finca propiedad del concursado (privilegio especial) o a  la totalidad del patrimonio (privilegio general), tal y como se desarrolla en la normativa concursal.
  • Créditos subordinados, que serán los estipulados en la Ley Concursal.
  • Créditos ordinarios, que serán todos aquellos que no entren dentro del resto de calificaciones, siendo que la mayoría de los créditos son de este tipo.

También estarían los créditos contra la masa, que son aquellos que se van devengando durante el desarrollo del concurso y que vienen determinados por ley.

Se puede dar el caso de que nuestro crédito esté sometido a una  condición suspensiva o que se trate de un crédito litigioso, en estos supuestos se reconocerían como un crédito contingente y con una de las calificaciones antes indicadas (privilegiado, subordinado u ordinario) según su naturaleza.

Una vez comunicados nuestros créditos a la Administración  Concursal, tendremos que esperar a que por la misma se emita Informe Provisional, así como el  proyecto de inventario de la masa activa del concursado y la lista de acreedores, siendo que según lo establecido en la Ley Concursal, la Administración  Concursal tiene la obligación, antes de presentar dichos informes ante el Juez encargado del concurso,  de remitir a los acreedores que hayan comunicado sus créditos y de los que tenga dirección electrónica, el proyecto de inventario y la lista de acreedores, a fin de que los mismos pueden interesar alguna modificación si no están conformes con el reconocimiento de sus créditos o  con cualquier otro aspecto.

Informar que si solicitamos alguna modificación del inventario  o de la lista de acreedores y la Administración  Concursal no se muestra conforme con nuestra solicitud, lo único que nos queda es personarnos en el Procedimiento Concursal, siendo necesario para ello abogado y procurador, a fin de interponer una demanda de impugnación de inventario y/o lista de acreedores, según sean nuestros intereses.

Llegados a este punto, debemos señalar que puede ser muy conveniente personarse en el concurso desde el primer momento que tengamos conocimiento del mismo, sobre todo si la cuantía de nuestro crédito es elevada, o nos encontramos con que nuestro crédito tiene alguna especialidad, toda vez que, como hemos indicado,  la Administración  Concursal no en todos los casos  informa a los acreedores sobre el inventario de la masa activa y la lista de acreedores, por lo que si no nos personamos en el procedimiento pudiera ser que se viera mermada nuestra oportunidad de recuperar nuestro crédito por no haberse reconocido o haberse reconocido, pero no según nuestra solicitud.

Verónica Ávila Díez

Abogada.